De cómo me hice mayor sobrevolando el Atlántico
martes, junio 20, 2006
Cuando se grababa el disco “Help” en los estudios de Abbey Road, Paul now-I’m sixty-four- Mccartney dijo haberse sentido uno más durante toda la grabación y que no fue hasta ver las fotos que se dijo “¿¡pero quién es ese vejete que está junto a Noel Gallagher?!”
En algún lugar entre México y Londres, probablemente St. John’s Antigua, el guapo sentado detrás de mi y por el que babeaban mis compañeras (y compañero) de asiento, se me acerca y me pregunta si hablo inglés o español.
Nos paramos a estirar las piernas y vaso de plástico en mano, hablamos por largo rato, yo veía de reojo a mis ex-competidoras y ex-competidor, mientras seguíamos contándonos la vida (el guapo y yo): de dónde venimos, a dónde vamos que planes tenemos, gran ganga, gran ganga él es de Nueva Zelanda... pero nació en Serbia.
Los dos comentamos solidarios las vicisitudes de ser mitad una cosa mitad otra y acabar viviendo en otra. “Llegué a Nueva Zelanda a los diez años y es de ahí de dónde me siento… a fin de cuentas he pasado ahí la mitad de mi vida”. Entrecerré los ojos un momento para hacer cuentas, di un sobro a mi Canada Dry sin hielo y, sin perder la compostura, volví a mi asiento.
Hace poco Noel Gallagher decía que aunque admiraba mucho a no sé qué grupo (no los Kaiser Chiefs ciertamente) no dejaba de pensar que el vocalista tenía 8 años cuando salió Wonderwall.
En algún lugar entre México y Londres, probablemente St. John’s Antigua, el guapo sentado detrás de mi y por el que babeaban mis compañeras (y compañero) de asiento, se me acerca y me pregunta si hablo inglés o español.
Nos paramos a estirar las piernas y vaso de plástico en mano, hablamos por largo rato, yo veía de reojo a mis ex-competidoras y ex-competidor, mientras seguíamos contándonos la vida (el guapo y yo): de dónde venimos, a dónde vamos que planes tenemos, gran ganga, gran ganga él es de Nueva Zelanda... pero nació en Serbia.
Los dos comentamos solidarios las vicisitudes de ser mitad una cosa mitad otra y acabar viviendo en otra. “Llegué a Nueva Zelanda a los diez años y es de ahí de dónde me siento… a fin de cuentas he pasado ahí la mitad de mi vida”. Entrecerré los ojos un momento para hacer cuentas, di un sobro a mi Canada Dry sin hielo y, sin perder la compostura, volví a mi asiento.
Hace poco Noel Gallagher decía que aunque admiraba mucho a no sé qué grupo (no los Kaiser Chiefs ciertamente) no dejaba de pensar que el vocalista tenía 8 años cuando salió Wonderwall.

