<body><iframe src="http://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID=8150352&amp;blogName=prosa+inofensiva&amp;publishMode=PUBLISH_MODE_BLOGSPOT&amp;navbarType=SILVER&amp;layoutType=CLASSIC&amp;homepageUrl=http%3A%2F%2Fprosainofensiva.blogspot.com%2F&amp;searchRoot=http%3A%2F%2Fprosainofensiva.blogspot.com%2Fsearch" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" frameborder="0" height="30px" width="100%" id="navbar-iframe" title="Blogger Navigation and Search"></iframe> <div id="space-for-ie"></div>

Cosas que no te interesan (Leroy está muerto)

domingo, noviembre 26, 2006
Tengo la capacidad de resfriarme a voluntad, de aburrirme a voluntad, de evaporar el tiempo. Después de muchos años (o de nunca) he vuelto a ver Fame, we all forgot their names, veremos si alguno will live forever. Había una canción que decía: antes de ti no hay antes, y no me acuerdo cual. Bueno sí. Otra vez: this was the winter of our discontent, made rainy summer by this global warming. El primer lugar en el que dormí al volver a Madrid quedaba en el último piso del edificio que queda frente al Museo Sorolla. Años después me imaginaba que el piso de la muerta de "Mañana en la batalla piensa en mi" era ese mismo. Entre todos los links que nunca visitas visita éste (vía).

La imagen una pintura del mismísimo RR (Retrato 1, 2003 -detalle) (¿qué es macocel Rafa?)

Beuys meets girl

lunes, noviembre 20, 2006
Del atiborramiento visual de este fin de semana recuerdo dos fotos:

En la primera, una de 1972, Joseph Beuys y su familia ven Star Trek en televisión. Están sentados en un salón aséptico que bien podría ser un consultorio, un hospital, un motel o como me imagino los restaurantes de carretera en los libros de Murakami.
La tele cuelga de un soporte alto y los niños están absortos, sentados en un sofá, mientras Beuys y sombrero, desde un banco más alto observan un poco ajenos. A primera vista (me hubiera querido comprar la foto) me pareció enternecedoramente simbólica. Conforme reflexiono me surge la sospecha, primero veo a Beuys como uno que observa incluso su cotidianeidad como obra de arte potencial y en una tercera revisita me pregunto hasta qué punto estaba ya consciente, desde entonces, del simbolismo y trascendencia de esa foto. Y me decepciono un poco. Pero bueno, Beuys will be Beuys supongo.

La segunda es una hoja de contacto (ampliada a 200 x 200 centímetros y a tres x 10,000 euros) con fotos de la Mari. Sin ver la fecha uno se da cuenta de que tienen que ser sus últimas. Si no fuera imposible parecería tener unos cuarenta y tantos, se ve acabada, digamos. Es impresionante ver en sus ojos inesperadamente arrugados, una tristeza indefensa e irremediable, pareciera ya no poder más. Tiene al mismo tiempo un abandono casi zen, como si supiera que ya no falta mucho. Dan ganas de abrigarla y cantarle una canción.
Bert Stern las sacó en 1962 y, en efecto, fueron las últimas. Me pregunto quiénes serán los (hoy treinta mil euros menos) ricos que organizarán sus cenas y cócteles bajo la mirada triste y el pesar profundo de Marilyn.

Una versión asequible y minúscula de dicha sesión está disponible para el resto de los mortales (que tengan la suerte de encontrarla claro).

Di oui

sábado, noviembre 11, 2006
Esta mañana mi nueva vecina (con amplificador ciclotímico) puso otra vez a Bob Sinclair a todo volumen, luego muy bajito, luego a todo volumen... No me puedo quejar porque anoche tuve una fiesta de música a alto volumen (pero exquisita) y puede ser simplemente que she wants revenge.

Mi vecina anterior, una alemana medio siniestra, ponía música tan mal ecualizada que hacía que vibraran las paredes comunes. Fue la primera (y seguramente última) vez que dije la frase: Hola soy tu vecina y me preguntaba si podrías nivelar tus bajos.

Mi otra vecina, una española al parecer, ya está con la secadora de pelo (por lo que tiene que ser española, o latinoamericana o italiana) así que todo el mundo se apresta para salir. Yo no. A mi hoy sábado no me saca nadie hasta las 9 que voy al concierto de Stereo Total con el Capítulo Sudamericano de mi grupo de amigos.

Mientras tanto continuo contando nimiedades en detalle segura como siempre del interés que despiertan.

He llegado varias conclusiones que considero fundamentales: Fox no sabe qué quiere decir la palabra «democracia» creo que realmente desconoce su significado pero que le gusta su sonoridad y le encanta usarla. Supongo que el uso corriente de la palabra lo sorprendió al mismo tiempo que la presidencia y le ha llevado seis años acostumbrarse a lo uno y arrepentirse de lo otro.

Propongo a los guionistas de su campaña pospresidencial que ahora suena en todos lados, aquella genialidad posfranquista de Maruja Torres: «¡La democracia y yo con estos pelos!» (que no encuentro por ningún lado en internet).

Pensaba también en los usos del francés: años codiciando la sublimidad del francés, mal aconsejada la influencia del Oulipo, deseando hacer con él aliteraciones, metáforas, metonimias, sinécdoques... y hoy conluyo que la satisfacción más grande que este idioma me ha dado es poder decir en una oficina pública: Esto parece la dimensión desconocida ¿Cómo que se perdió mi dossier? ¿Quién pierde un dossier en el siglo XXI? ¿Su nombre por favor? Llame a su jefe. Etc.

Todo eso meditaba, ayer, pegada (como dicen los chilenos, peruanos y demás) cuando me topo en la esquina de Bonaparte y Jacob con Bryce Echenique mirando al cielo . Le hubieras dicho algo, me dijo luego un amigo. ¿¡Algo como qué: no que ya no te gustaba París, hueón!? Además iba con una señora y a mi las señoras me intimidan.

First, we take Montreuil

miércoles, noviembre 01, 2006
Helo aquí como siempre de nuestro descontento el invierno. Y yo salgo a la calle a denostar París como dicen por ahí que acostumbro. Quien te quiere te hará sufrir le digo yo a París, pero a ella le da igual (o él, que París es más un filósofo posestructuralista -¿post o pos?- de cabello graso y dientes amarillos que una musa art déco del brazo de un dandy).

Y aunque es primero de noviembre y las puertas cerradas de los negocios de diseño y las sastrerías de toda la vida (tapiadas ya quizá) me dicen que debería pasear mi asueto por los diez grados soleados de la ciudá luz, yo, señores, tengo trabajo que hacer y no me puedo dar ese lujo. Hélas pour moi! justo ahora que París amenaza con retomar un segundo aire, un poco torpe, pero súper design y me susurra: Ah, you loved me as a loser, but now you're worried that I just might win.

Y quisiera contar, segura del interés general, ese sueño en el que Ang Lee me enseña a tocar el piano para musicalizar su película protagonizada por Sting y en una fiesta paso de largo sin saludar a Miranda de «Sex and the City»...pero no puedo.

Y unos hombres vestidos de blanco me dicen ¡ven! y no hay tiempo para gritar ¡no señor! e imaginarme la love child de Kim y Oscar! no lo hay.

Etiquetas: ,