El crucero del amor
Yo en cuestión de hombres creía no entender nada. Hasta ayer.
Por ejemplo, a mi me parecía algo primitivo, salvaje y más humillante que halagador esa ancestral costumbre que tienen el hombre latino de gritar, silbar, aspirar, rechinar los dientes y demás artilugios para "piropear" a cualquier ente del sexo femenino (o no) que en la ocurrencia pase frente a la construcción, camión, oficina, estación de policía, en fin donde haya suficientes caballeros para darse valor uno a otro.
Especialmente me encrespaban esos pedestres que piropean a las ídem desde enormes camiones (sonando, cómo no, el claxon para amenizar el chasquido de dientes o el mamacita respectivo).
Ayer, decía, caminando me enfrenté a tres de ésos, que desde la cobardía en un camión de redilas (¡toma ya Diccionario Panhispánico!), decidieron expresar en ruidos y chasquidos intraducibles, lo buena, bonita y barata que les parecía.
En ese momento en lugar de la indignación feministoide tan traída me visitó una revelación and i ran (como parvada de gaviotas) hacia el camión y sus ocupantes que se habían detenido frente a un Oxxo a un par de cuadras.
Me acerqué y antes de que ninguno se apeara pregunté:
-¿Quién me gritó?
- Éste - contestaron dos en voz bajita con su recién descubierta timidez.
- ¿Cómo te llamas?
- Jacinto, señorita- con su hilito de voz.
- Mira te voy a ser franca Jacinto, tus piropos y los de tus amigos me han conquistado, así que quiero que empecemos algo, tú y yo.
Ante la perplejidad y otra vez silencio de mis admiradores seguí a todo:
- Yo, Jacinto, lo que quiero es casarme, así que me vienes de maravilla. ¿Cuánto mides Jaci?
- No sé señorita.
- Tienes que saber, tú, el de la camiseta de K-Paz de la Sierra ¿cuánto mides?
- Creo que 1.75 señorita
- Bueno Jacinto se ve como de tu tamaño, a ver júntense... sí, me das el alto. Te explico mi Jaci... pasaporte tienes ¿no?
- ¿Pasaporte?
- No importa, todavía no son las dos, puedes ir al centro y te lo darán en unas horas. De ahí te vas para mi casa, te voy a presentar a mi mamá. Antes, claro, te me quitas esa gorra y que estos dos te laven el camión. El viernes a más tardar nos vamos a Roma para que me pidas en matrimonio ante mi papá y mi hermano. Así que después del pasaporte vete al banco, necesitaremos unos 30,000 pesos, por comida y hospedaje no te preocupes que mi papá nos ayuda. Y ya a la vuelta pensarás lo de la casa y el coche claro, no me veo yo, una mamacita como bien has dicho, subida en este camionzazo. Así que andando muchachos que no hay tiempo que perder, el amor nos espera...
... Y los puse en marcha con dos golpes fuertes en la puerta, un gesto, me parece, ideal para mi: futura esposa de un camionero.
Por ejemplo, a mi me parecía algo primitivo, salvaje y más humillante que halagador esa ancestral costumbre que tienen el hombre latino de gritar, silbar, aspirar, rechinar los dientes y demás artilugios para "piropear" a cualquier ente del sexo femenino (o no) que en la ocurrencia pase frente a la construcción, camión, oficina, estación de policía, en fin donde haya suficientes caballeros para darse valor uno a otro.
Especialmente me encrespaban esos pedestres que piropean a las ídem desde enormes camiones (sonando, cómo no, el claxon para amenizar el chasquido de dientes o el mamacita respectivo).
Ayer, decía, caminando me enfrenté a tres de ésos, que desde la cobardía en un camión de redilas (¡toma ya Diccionario Panhispánico!), decidieron expresar en ruidos y chasquidos intraducibles, lo buena, bonita y barata que les parecía.
En ese momento en lugar de la indignación feministoide tan traída me visitó una revelación and i ran (como parvada de gaviotas) hacia el camión y sus ocupantes que se habían detenido frente a un Oxxo a un par de cuadras.
Me acerqué y antes de que ninguno se apeara pregunté:
-¿Quién me gritó?
- Éste - contestaron dos en voz bajita con su recién descubierta timidez.
- ¿Cómo te llamas?
- Jacinto, señorita- con su hilito de voz.
- Mira te voy a ser franca Jacinto, tus piropos y los de tus amigos me han conquistado, así que quiero que empecemos algo, tú y yo.
Ante la perplejidad y otra vez silencio de mis admiradores seguí a todo:
- Yo, Jacinto, lo que quiero es casarme, así que me vienes de maravilla. ¿Cuánto mides Jaci?
- No sé señorita.
- Tienes que saber, tú, el de la camiseta de K-Paz de la Sierra ¿cuánto mides?
- Creo que 1.75 señorita
- Bueno Jacinto se ve como de tu tamaño, a ver júntense... sí, me das el alto. Te explico mi Jaci... pasaporte tienes ¿no?
- ¿Pasaporte?
- No importa, todavía no son las dos, puedes ir al centro y te lo darán en unas horas. De ahí te vas para mi casa, te voy a presentar a mi mamá. Antes, claro, te me quitas esa gorra y que estos dos te laven el camión. El viernes a más tardar nos vamos a Roma para que me pidas en matrimonio ante mi papá y mi hermano. Así que después del pasaporte vete al banco, necesitaremos unos 30,000 pesos, por comida y hospedaje no te preocupes que mi papá nos ayuda. Y ya a la vuelta pensarás lo de la casa y el coche claro, no me veo yo, una mamacita como bien has dicho, subida en este camionzazo. Así que andando muchachos que no hay tiempo que perder, el amor nos espera...
... Y los puse en marcha con dos golpes fuertes en la puerta, un gesto, me parece, ideal para mi: futura esposa de un camionero.
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jajaja
Escrito porantes pasaba agachada y farfullando delante de los obreros de mi calle. últimamente me dió por mirarlos y sonreirles antes que ellos a mí y se me encojen. cositas tiernas...voy a pensarme lo de pedirles matrimonio
un beso, d.
d.m.
Nah D, A mi no me intimidan las propuestas de matrimonio. Debes de andarte con cuidado, talvez uno te tome la palabra. Ahi seras tu la que se encoga y no sepa que hacer...
Escrito porSaludos!
:D
Esta es una blog-invitación a mi ciber-happening.
Escrito porTe espero este sábado 27 en mi ascensor o asómate antes de quedar atrapado.
"Grande vane" si señor.
Escrito porOjalá hubiera obreras de la construcción piropeando por la calle, sin dudar me enfrentaría a ellas con alguna propuesta de matrimonio.
Pero por el momento soy más del tipo de personajes que cuando vé a una "mamacita" ( que despectivo me parece ese palabro ) mira al suelo no vaya a ser que me vea ;-))
Un beso
D, eres muy róquer.
Escrito porSe hace lo que se puede, Cerdi...
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