A veces regreso borracho de angustia
IJosé José me espera como siempre en el aeropuerto para que yo al volver no encuentre nada extraño. Lo veo de lejos, paradito en medio de mariachis, gringos, familias políticas y letreros que buscan a gente que dormirá en el Nikko.
Está más viejo, acabadón como dicen, hinchado de alcohol diría si entendiera bien a bien la expresión hinchado de alcohol, Me coge la maleta y caminamos hacia el Wings casi sin hablar. El Wings, suspiro, todo para no calentar el invierno de nuestra decadencia.
El del bar nos trae, sin preguntar, cubitos de hielo que dejan apenas espacio para una bebida cafesosa. Los vasos son de esos que en mi infancia se llamaban jaiboleros, no que lo supiera yo de primera mano pero los adultos, José José, se quedaban dormidos en las mesas de las fondas y en los amaneceres de las bodas haciendo tierra con un jaibolero.
José José empieza a desahogarse con el mesero y éste intenta escabullirse pretextando la falta de hielo, se lo impido cogiéndole del chaleco rojo de terlenka. Espera, le digo y en una servilleta con el logo de Wings escribo rápidamente: «Estoy presa entre las redes de un poema, eres tú quien me puede ayudar o me condena» La doblo y se la doy. Lo lees luego- le susurro sonrojándome.
II
Si me dejas ahora mi espíritu se irá tras de ti, cabalgará día y noche sintiéndose soñador y quijote - me dice José José en una voz queda y pusilánime, mientras caminamos por Beaumarchais. ¿Ya viste Control? Le pregunto pretendiendo no escucharlo y sabiendo que no la ha visto.
¿Sabes?, me dice, en realidad casi todos somos Ian Curtis. Todos tirados en nuestra camita individual de infancia, con la puerta cerrada, mirado los posters de Lou Reed, hemos soñado con letras imposibles, con el nombre de nuestra banda y bares cutres de un Nueva York en el que jamás hemos estado ni estaremos. ¿Qué hace que Ian Curtis sea una leyenda? ¿Qué hace que sean las letras de David Bowie y no las de ese otro adolescente, el de la casa de al lado en Stansfield Road, las que nos cambien, según esto, la vida?
Yo diría la suerte, contesto un poco perpleja por este inesperado arranque de José José y por el sorprendente hecho de que sepa quiénes son todas esas personas.
Buenos días amor ¿qué tiene tu cara? Que ha perdido el color, amor y no dice nada – me contesta dándole a Manuel Alejandro el punto sarcástico que tanto necesita- No creerías que soy fan de Joy División, es eso ¿verdad? Qué cerrada eres. ¿Por qué no podría serlo?
A final de cuentas mi vida ha tenido más glamour que la suya. A final de cuentas lo único que nos separa es que yo el suicidio lo llevo como la procesión. ¿Cómo se mide la depresión?
No sé bien qué contestar, ni si quiero hacerlo. Son casi las siete, aventuro que lo nuestro es hambre, es el fin del Ramadán y con seguridad encontraremos mucho que comer en algún lado, afirmo mientras me le cuelgo del brazo.
III
Decidimos volver a casa en taxi. En la radio suena «La chispa adecuada», a casi todos los taxistas mexicanos jóvenes les gusta Héroes del Silencio. Serán muy modernos como los alemanes.
Ya tengo mis entradas para el concierto, nos dice el chofer a manera de cómo ha llovido en estos días. Sonrío. Quisiera hablarle de Raphael y Bunbury y otras cosas que solo me pondrían en su lista de promesas a olvidar. Así que me callo y pongo mi cabeza en el hombro de José José para que sea como ayer y nunca más dejarnos.
- Mira, ¿te leo algo? –Le pregunto y me doy cuenta de que dormitaba- perdón.
- No, lee, lee.
- Es algo sobre Ozu. Un critico, usando un poema lo describe como «Celui qui ne s’est pas réveillé de ses réves de jeunesse»
Se queda callado y pienso que quizá no sepa quién es Ozu. O hablar francés. Pienso también en cuánto lo subestimo. Habla:
- ¿Y tú? ¿te has despertado ya? Volabas en caballo blanco el mundo y aquellas cosas no podrán volver. Déjeme aquí. – Le dice al taxista sin apenas mirarme. Se baja del coche y tras un portazo blandengue se va. Bajo la ventanilla y estoy apunto de decirle que amar y querer no es igual, que el que quiere pretende vivir y nunca sufrir… ¿Seguimos? Pregunta el taxista y yo asiento.
- Cuánto ha llovido en estos días- me dice para pasar el momento incómodo.
- ¿Sabe? – le contesto- en realidad casi nadie sabe distinguir lo complicado de lo simple.
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Brillante, en verdad brillante el relato.
Escrito porGracias por compartirlo, es muy bueno lo que lograste.
a mi parecio bastante gracioso.
Escrito porSaludos!
:D
siento repetirme, d. te leo, a veces no sé ni lo que estoy leyendo, pero me gusta siempre donde me llevas. gracias. beso
Escrito pormmm, no sé bien qué responderte d.m. está vez pasé de poner enlaces. a veces dudo si ese lado info-didáctico de los blogs aplica a todos.
Escrito porpero sí, supongo que sin un cancionero de baladas de los años 80 no es difícil perderse.
te digo que: vuelve en una semana y habré enlazado como se debe.
gracias (a los demás también) por leer.
me puse un poco críptica, perdona. me encantan tus enlaces pero no los eché de menos. te decía que leerte me transporta (aggg, cómo suena esto!), que me gusta mucho, vaya.
Escrito por¿expones ahora? voy a parís bien prontito.
Veo, querida d minúscula, que la transmisión telepática recíproca funciona de maravilla: hace cosa de tres días, en un restaurant japonés de la colonia condesa, se debatió la urgencia del re-make mexicano de "On connaît la chanson", en el que de pronto los personajes se detuvieran a responder con alguna letra de —valga la redundancia— José José. E incluso se jugó un poco a ello, los "Me basta" fluyendo melifluos por encima del sushi moriawase. Nos sentíamos (la vestamoh, la meli y yo mismo) de lo más ocurrentes, sin sospechar siquiera que nos controlabas a distancia. Un beso.
Escrito porbienvenido, querido closi, de vuelta al país en donde se vuelven cadenas lo que fueron cintas blancas.
Escrito por...Y me estarás llamando, cada 20 de Abril, y dirán que no hay nadie , que estoy lejos de aqui, y te pondrás muy triste, pensando en lo que hiciste y no podrás fingir.
Escrito porR
d.m.
Escrito porproprio il momento ideale per viaggiare a parigi, il tempo è bello e le bici sono nostre!! (per mezza ora)
anche io ti leggo :)
splendido! io sono impaziente.
Escrito porbacci :)
baci (scusa)
Escrito porQuerida d.
Escrito porPo favor dile a Closita que acabo de ver su comentario en mi blog. Que mil gracias, que será un post fijo y que siempre siempre pienso en lo mucho que me apetece conocerle.
Y a tí también, claro
d11, justo le mostraba a Tomás tu página cuando nos encontramos con José José, siempre me sorprendes, te quiero y te extraño mucho. Y vendrás a buscarme y no me encontrarás (canta Tomás)... y hasta en los ratos buenos me vas a echar de meeeenos.
Escrito porPero qué feo canta ese Tomás...
Escrito porTengo amigos que ya no pueden oír a Joy Division... yo sí, aún tengo esa ¿suerte?
Escrito porSevilla está muy bonita ahora, pero todavía seguimos sin saber si llegará la película. Cosas que pasan aquí.
Gracias por el reencuentro.
Manolo Lay
¿Quién es Ian Cursi?
Escrito por¿por qué no pueden oir a joy division? ml, me intrigas.
Escrito porcerdiloba, ian curtis, era bien lo dices, más cursi que atormentado, bueno no, yo diría que su tormento era mucho más común de lo que la leyenda (y miles de atormentados coreando "love will tear us apart") nos han hecho creer.
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