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welcome to the Jung

El consultorio está tapizado en tonos de café y naranja, un poco brutal, los muebles son de ese material con nombre de grupo heavyglam, melamina ponderosa (tecnicismo que aprendí en la infancia gracias a K2 y a una sobre saturación de publicidad). La música de fondo (hilo musical como dicen en España encantadoramente) es de The Essex Green, Yo estoy a dos minutos de llorar. O de bailar. En la puerta un cartelito blanco que pareciera diseñado por M/M y que sólo dice CARL. Demasiado tarde para aceptar que esto es demasiado, me levanto cuando abre la puerta para indicarme que me toca.

- No soporto a los que van por ahí contando sus sueños. A quién podría interesarle.
- Algunos basan su carrera cinematográfica en la premisa "tuve un sueño rarísimo".
- Ya. Está bien, cuéntame, ¿qué soñaste?
- Verá, yo estaba en un club, no había casi luz, la puerta de salida tenía un foco azul. Él se desmayó delante de mí, no fueron las pastillas fueron los hombres de gris.
- Ah... ya veo. Es un sueño común, un pariente que no has visto en años piensa en ti. ¿Qué más? ¿Angustias?
- Bueno, creo que he perdido mi gracia, el otro día intenté hacer un chiste sobre la mala acústica de un laboratorio de análisis clínicos y la enfermera me fulminó con la mirada, me vi obligada a explicar el chiste y no hay nada peor. O por ejemplo, anoche estaba en un bar con uno con el que estoy saliendo y la silla...

No alcanzo a terminar la frase, de unas tuberías metálicas cuyo propósito ignoraba sale una especie de hielo seco, el hilo musical cambia a fanfarrias diversas interpretadas al parecer por los Baha Men, una chica vestida de lamé entra y pregunta algo en schweizerdeutsch, Carl cierra los ojos y asiente pausadamente.

- ¿Saliendo, eh? ¿Cómo lo conociste?
- Yo estaba en un club, no había casi luz... - Carl hace un gesto circular con las manos pidiéndome que acelere- bueno, se acercó y me dijo: hello, te vi, te conozco, te conocí. Creo que puedo recordar tu nombre. Hola, perdón, me perdí, creo que pensé que eras alguien más. ¿Hablamos del clima? ¿Hablamos del gobierno? ... y así desde entonces, somos inseparables, ya conoce a mis padres. Él es feliz.
- ¿Y tú?
- Yo hago todo lo posible por evidenciar el hecho de que no estamos saliendo saliendo, le hablo de amores pasados, me emborracho en las cenas románticas, le llamo Maribel, le demuestro que no sabe de música...
- Quizá tu problema sea que...
- Por favor no me juzgue -lo interrumpo.
- Pero para eso me pagas...
- Esto, por cierto...
- ¿Otra vez sin dinero?
- Mire el próximo viernes en el Rex se celebra la Silver Factory, habrá barra libre de champaña, tengo una invitación (en papel satinado precioso) para dos personas...
- Venga, acepto. ¿Y tú por qué no vas?
- ¿Sabe dónde estaré Carl?--Carl se encoge de hombros o cabecea un poco, no estoy segura-- En algún barecito cutre de Madrid con barra libre de chupitos indistinguibles coreando El gato que está triste y azul de Roberto Carlos. Para que luego me acusen de ser fresa.
- Qué duro lo tuyo. Bueno y dime, qué fue de aquel que te hacía reír, el alto que imitaba a Tony Manero, que te saludaba en las fiestas susurrándote ¨hello rocker".
- ¿Me permite un anglicismo, Doctor?
- Los que quieras.
- I can't even remember if we were lovers or if I just wanted to.

Carl se levanta, cuelga en la puerta un cartelito de "Salí a comer" y la cierra.

-¿Puedo sincerarme doctor? Haré una confesión a riesgo de hundir mi reputación.
- Secreto profesional oblige, no te preocupes.
- Prefiero la versión de Ríos. Hasta la fecha me sigue dando escalofríos y me la sé completita.

Carl saca una botella de Jägermeister y dos vasos de plástico, empieza a buscar algo revolviendo los cajones mientras tararea "mal, mal, mal estoy yéndome, soy como una luz apagándose". Sonrié y saca del cajón un Memorex de 60 etiquetado "El rock no tiene la culpa".
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qué bueno, d. y cuánto enlacitos para divertirme :)    

Escrito por Anonymous d.m., el sábado, 10 noviembre, 2007.


Este es el mejor cuento que he leído durante toda la semana. Entera.    

Escrito por Blogger aka rcoll, el domingo, 11 noviembre, 2007.


todos mis agradecimientos a ambos.
un placer tenerlos por aquí como siempre.    

Escrito por Anonymous d, el domingo, 11 noviembre, 2007.

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